Un reloj de madera oscura Bobo Bird pone el café profundo de la veta contra el gris del acero y deja que el cronógrafo haga el resto. Tres subesferas se asoman sobre una esfera oscura, y la correa alterna madera y eslabones de acero. Es un reloj de tono grave, hecho para mirarse de cerca.
Un reloj de madera oscura Bobo Bird con carácter de despacho
Bobo Bird trabaja la madera como protagonista: teca, ébano, arce o bambú, según la línea. En esta pieza el tono es oscuro y casi café, con la veta marcada alrededor de la esfera y en los segmentos de la correa. El color natural cambia ligeramente de un reloj a otro.
El acero oscuro hace de contrapeso. Enmarca la madera, la sostiene y le quita cualquier aire rústico, de modo que el conjunto se lee sobrio. Los pulsadores laterales y la corona texturizada aportan un gesto deportivo sin romper la calma del reloj.
Le queda al hombre que ya se cansó de los relojes de siempre pero no quiere uno ruidoso. Al que lleva camisa oxford y pantalón gris entre semana, y en el fin de semana cambia a una playera lisa sin tocar la muñeca. Es un reloj para quien prefiere que lo noten con calma.
Por qué vale la pena
- Madera y aceroLa veta natural convive con eslabones de acero inoxidable en toda la correa.
- Tres subesferasCronómetro de segundos y minutos, más una manecilla de 24 horas, en un solo dial.
- Fecha discretaMarca el día en una ventana pequeña, sin saturar la esfera.
- Ajuste en casaRetiras eslabones tú mismo con la herramienta que viene incluida.
Especificaciones
- MarcaBOBO BIRD
- ModeloQ26-1
- MovimientoCuarzo
- BateríaSony SR920SW
- Diámetro44 mm
- Grosor10,8 mm
- CierrePlegable con seguridad
- Formato12 horas
Cómo y cuándo llevarlo
Un reloj de madera oscura Bobo Bird se siente natural en una reunión en la zona 10, con camisa azul marino y saco sin corbata. El café de la veta conversa con el cuero de un cinturón y con unos zapatos de gamuza, y se ve mejor mientras más sobria sea la ropa.
En Xela, una tarde fresca y un suéter gris de cuello redondo le dan al reloj el fondo que necesita. Un fin de semana largo en Antigua, con camisa de lino y jeans oscuros, lo lleva de la oficina a la mesa sin cambiarse.
El cronógrafo mide lo que antes medías de cabeza: el tiempo de un café, de una presentación o de la salida del trabajo. Las subesferas esperan en silencio hasta que las llamas, y la fecha acompaña sin pedir atención. Es un reloj que trabaja en lo cotidiano, sin hacerse notar más de lo necesario.
Cómo cuidarlo
Un reloj de madera oscura Bobo Bird prefiere la sequedad. Evita sumergirlo y no te duches ni nades con él; mojarlo un poco no lo arruina, pero la madera reacciona mal al agua. Es un reloj de escritorio y de calle, pensado para días secos y manos limpias, no de piscina.
Límpialo de vez en cuando: el color de la madera se ve más vivo. Limpia las manchas apenas aparezcan y evita los golpes y los tirones fuertes sobre la correa. Un minuto de atención cada tanto vale más que cualquier cuidado extremo.
Qué encontrarás en la caja
El reloj de madera oscura Bobo Bird llega en una caja de regalo, junto con la herramienta para quitar eslabones. Si te queda grande, retira uno o dos eslabones y vuelve a probarlo hasta que asiente bien en tu muñeca.
La caja hace que funcione también como regalo: un cumpleaños, una graduación, una boda o un aniversario. Abrirla ya es parte del momento, y quien lo recibe lo nota enseguida. Es un detalle que se agradece al entregar el regalo en persona, con la caja todavía cerrada sobre la mesa.
Madera oscura, acero quieto y una hora que se lee sin ruido.






